Ofrecerle orientación y los servicios que tiene la Universidad a los estudiantes es una manera de contribuir a su desarrollo personal y de la comunidad en general. Pero estas intervenciones deben respetar la autonomía y su capacidad para tomar decisiones y ser artífice de su propio destino. Por lo tanto antes de realizar cualquier derivación, hay que informar de la misma y pedir consentimiento. Esta acción ayuda a que el sujeto se involucre y sea respetado.